Nuestro Dojo de Shibari es un espacio dedicado a la enseñanza y práctica del shibari y el kinbaku, con más de 20 años de experiencia formativa.
Actuamos en dos ámbitos complementarios:
- El dojo físico, donde impartimos formación presencial.
- La plataforma online, que permite acceder a contenidos formativos y recursos desde cualquier lugar.
En ambos espacios aplicamos el método educativo #MSAFE, un sistema pedagógico propio desarrollado a partir de nuestra experiencia docente, orientado a enseñar shibari de forma segura, racional y adaptada a cada persona.
La formación está dirigida especialmente a parejas interesadas en integrar el shibari en su vivencia erótica, aunque también ofrecemos formación para quienes desean profundizar en su dimensión técnica y cultural.
Somos el dojo del Yagami Ryu en España. (鵺神流のスペインの支部道場)
La escuela está dirigida por Ryuan / Sr. Interior (流庵殿), instructor certificado por Yagami Ren desde 2018.
Qué entendemos por dojo
La palabra japonesa dōjō (道場) puede traducirse como "lugar para recorrer el camino".
Para nosotros, el dojo es un espacio de aprendizaje inmersivo donde las personas pueden explorar el shibari con atención y respeto.
No buscamos reproducir un espacio japonés tradicional, pero sí preservamos ciertos elementos formales que reflejan el origen de la disciplina — la organización del espacio, algunos detalles simbólicos — como parte del reconocimiento a esa tradición.
Nuestro objetivo no es imitar, sino aprender de esa tradición para desarrollar una forma propia y coherente de enseñar shibari.
La plataforma online (shibari-dojo.online)
Para complementar la formación presencial y facilitar el acceso al estudio del shibari desde cualquier lugar, hemos desarrollado Shibari Dojo, nuestra plataforma de formación online.
Este espacio cumple una doble función: por un lado, permite estudiar a quienes no pueden desplazarse hasta el dojo; por otro, actúa como material de apoyo para los alumnos de las clases presenciales, facilitando la revisión de conceptos, técnicas y contenidos trabajados durante la formación.
La plataforma reúne recursos diseñados para acompañar el proceso de aprendizaje más allá del tiempo de clase, permitiendo estudiar, revisar y profundizar en los fundamentos técnicos con mayor autonomía.
Los contenidos disponibles incluyen cursos online, materiales de estudio, recursos técnicos y pedagógicos, y acompañamiento formativo. Todos siguen los principios del método #MSAFE, con el objetivo de facilitar un aprendizaje comprensible, progresivo y aplicable a la práctica personal.
Nuestro enfoque
En la escuela entendemos el shibari como una herramienta para explorar y desarrollar la vivencia erótica dentro de la pareja, integrando técnica, cuerpo y comunicación.
Nuestra enseñanza se articula en torno a tres áreas fundamentales: gestión de la sesión, movimiento corporal y técnica de cuerda.
A lo largo de más de dos décadas de enseñanza hemos consolidado un modelo formativo que prioriza la comprensión antes que la repetición mecánica, la adaptación a cada persona, la seguridad física y emocional, y la aplicación práctica del conocimiento.
Historia
La escuela tiene su origen a comienzos de los años 2000, cuando un pequeño grupo de personas comenzó a reunirse en Gijón con el interés compartido de explorar el shibari y otras formas de expresión vinculadas al kinbaku.
En 2004 se abrió el primer espacio dedicado a esta actividad, Nawakai Gijón, ubicado en una nave compartida con otros colectivos creativos. Aquella etapa estuvo marcada por la experimentación y el encuentro entre distintas disciplinas artísticas.
Durante esos años se organizaron talleres, encuentros y eventos que combinaron shibari con música, performance y cultura underground. En ese contexto surgieron también las primeras colaboraciones con artistas e instructores invitados, que contribuyeron a ampliar perspectivas y enriquecer la formación.
Entre quienes compartieron su conocimiento en aquellos primeros años se encuentran Hajime Kinoko, figura reconocida internacionalmente en el ámbito del shibari contemporáneo, así como Kinbaku Luxuria (Ricardo Wildties y Ale Redsabbath) e Isabelle Hanikamu.
Con el tiempo, el proyecto creció y permitió abrir un espacio propio: el Kinky Club, un local de más de 100 m² acondicionado para la práctica del shibari y la organización de talleres, eventos y encuentros culturales.
Durante esa etapa el shibari convivía con otras expresiones artísticas y musicales. Se organizaron eventos como las Secret Spot — donde el shibari se fusionaba con música electrónica en encuentros privados retransmitidos en streaming — o los Vermunster, jornadas que comenzaban a mediodía y se prolongaban hasta la puesta de sol, compartiendo espacio con músicos y artistas como Pablo Und Destruction, Fee Rega o Cesar Maltrago.
Con el paso del tiempo, el proyecto fue orientándose hacia una enseñanza más centrada y hacia una experiencia más íntima y consciente del shibari. Ese proceso llevó finalmente a trasladar la actividad al entorno rural actual, donde se abrió el dojo que hoy acoge nuestras clases y cursos.
En esta nueva etapa el proyecto encontró también un referente significativo en el trabajo de Yagami Ren, cuyo enfoque técnico y pedagógico ha influido de forma relevante en la evolución de la escuela. A lo largo de este recorrido hemos contado además con la colaboración de otros practicantes y docentes, entre ellos Barkas y Addie, que han acompañado distintos momentos del desarrollo del proyecto.
Durante los años de pandemia el dojo continuó funcionando en formato reducido y se impulsó el desarrollo de la plataforma online, que hoy permite compartir nuestra metodología y recursos formativos con estudiantes de distintos lugares.
Todo lo vivido a lo largo de estas dos décadas — talleres, encuentros, viajes, clases y colaboraciones — ha contribuido a dar forma a lo que hoy es la Escuela de Shibari.
Hoy
La escuela continúa su actividad combinando formación presencial en el dojo, formación online y cursos en otros espacios.
Con el paso del tiempo hemos consolidado una forma propia de enseñar y vivir el shibari, construida sobre la experiencia, la ética y el respeto por las personas que participan en esta práctica.
Nuestro objetivo es ofrecer un espacio donde cada estudiante pueda explorar el shibari de forma consciente, segura y coherente con su propia vivencia.