Curso Online de Shibari Erótico en Español
Sekibaku (責縛) - Shoden (初段)
También disponible::

Con kaeshi nawa nos estamos refiriendo a la técnica por medio de la cual invertimos la dirección de la cuerda, bloqueándola consigo misma y generando una “contratensión”.

En shibari hay, a grandes rasgos, dos formas de construir las formas y figuras.

Una es la que asociamos al atador Akechi Denki y a los estilos derivados del suyo (Osada, Kanna, Yagami, Kinoko…), que gestionan la tensión estableciendo “puntos de apoyo” entre la cuerda y el cuerpo.

La otra es la asociada al “estilo Naka” (realmente Nureki Chimuo es quien merece el crédito), que gestiona la tensión con las cuerdas, apoyando unas en otras.

Estas diferencias evidencian el origen gremial de ambas corrientes: una (la de Naka) influenciada por el saber hacer de los oficios comerciales (agrícola-textil), y la otra, por las técnicas de la construcción y la tímida exploración que Akechi hizo de las artes marciales.

En artes marciales, en particular en aikido, se conoce como kaeshi waza (返技) a las técnicas de contraataque, en las que se revierte el ataque del oponente para utilizar su energía contra él, pasando de una posición defensiva a una ofensiva.

Análisis técnico

Al estudiar y entender la kaeshi nawa como una técnica, no debemos limitarnos al concepto de “contratensión”, que puede ser limitante, sino comprender todo lo que implica.



Vector de cuerda o entrada

Entendamos por vector la porción de cuerda que estamos manejando en una dirección, con un ángulo y una tensión determinados.

En el vídeo, en la construcción del gote, la cuerda que baja después de rodear el cuerpo está reteniendo la activación muscular y ayudando a la estabilización escapular, por lo que lleva una clara dirección descendente cruzando el cuerpo (del hombro a la cadera opuesta).

Punto de inflexión

Uno de los “mantras” que siempre repetimos es: “cuando una cuerda se cruza con otra, pasa por debajo e invierte la dirección”.

Eso puede interpretarse como una aplicación básica de la técnica de kaeshi nawa, ya que es una forma de gestionar la tensión mediante la propia cuerda.

Tengamos en cuenta que este punto de inflexión o intersección entre dos cuerdas puede darse sobre la propia línea. Por ejemplo, damos una vuelta al cuerpo y, al retornar y encontrarnos con la misma línea, aplicamos contratensión.

Un ejemplo es la línea superior del gote en el vídeo: la misma línea de cuerda, sin interrupción o bloqueo, rodea el cuerpo y vuelve a encontrarse consigo misma, punto que aprovechamos para establecer una contratensión.

También puede suceder con otra línea o estructura diferente.

Por ejemplo, en el vídeo, una vez cerrada la primera línea, se utiliza la técnica de kaeshi nawa para añadir soporte a los antebrazos actuando verticalmente (una fuerza tira de los antebrazos hacia arriba; otra, de la línea del gote, estabilizando).

Vector de salida

Una vez tenemos el cambio de dirección, la cuerda sale en un ángulo que, por lo general, será opuesto al de entrada, aunque no necesariamente.

Aquí debemos valorar que el cambio de dirección tenga sentido dentro de la estructura que estamos construyendo. Para ello, debemos fijarnos en cómo se establecen las tensiones en el cuerpo y cómo las cuerdas las gestionan y distribuyen.

En el vídeo, tanto cuando se bloquea la primera línea como cuando se ajusta la tensión en los antebrazos, se trabaja con direcciones opuestas, ya que ambos casos lo requieren.

Pero si os fijáis en el vídeo del futomomo, el uso de contratensiones no es necesariamente en direcciones opuestas, ya que la aplicación de tensión sobre el cuerpo y la cuerda se gestiona de forma diferente.

Arriba y abajo

Lo que sí debemos tener en cuenta en esta técnica es que, cuando manejamos la tensión, los lados (ejes) no aíslan una parte del cuerpo de la otra.

Así, volviendo al vídeo y a la gestión de la tensión en la primera línea, cuando se tira para ajustarla estamos actuando tanto sobre el cuerpo como sobre la línea de cuerda en su totalidad.

El eje central no aísla un lado del otro, por lo que debemos vigilar que, al aplicar kaeshi nawa, no estemos comprimiendo o rotando la otra mitad de la atadura.

Para ello, una buena forma es ayudar al movimiento de la cuerda, bien sea reteniéndola (por ejemplo, en la primera línea) o facilitando su movimiento (en el ajuste del antebrazo).

Apliquemos aquí la máxima “cuando una sube, la otra baja” para crear una gestión de la tensión fluida, como si usásemos una polea.

Un poco de mística

Para quienes gustan de envolver su práctica en conceptos más trascendentes y menos materialistas, añadimos algunos apuntes.

El término kaeshi también se utiliza en algunos rituales sintoístas para referirse a las cuerdas que envuelven ciertos recintos sagrados.

En cuanto a los kanji en sí mismos, llevan implícitos dos significados adicionales.

El primero es instante, en el sentido que damos a este concepto como ruptura del balance.

El otro, muy importante, es movimiento o paso.

En artes marciales, este concepto suele asociarse a elegir el instante preciso cuando estamos siendo atacados para hacernos a un lado, esquivando a nuestro atacante.

Esto suele llevarse a cabo mediante un rápido movimiento de pies que nos permite desplazarnos lateralmente y utilizar la energía —ahora sin foco— del atacante para devolverle el ataque.

Esa es la inspiración que Yagami Ren toma prestada para este ejercicio, y debemos interpretarla en un doble plano.

Por una parte, desarrollar la habilidad de la persona que ata para crear una contratensión y moverse de forma fluida alrededor del cuerpo de la persona atada.

Por otra, gestionar el cambio y “redirigir” el deseo en la persona atada.

Consultas rápidas por Telegram