La erótica kink se caracteriza, entre otros aspectos, por plantear algún tipo de asimetría. En el caso del sekibaku (shibari erótico), esta asimetría no se establece como una jerarquía vertical de poder.
Ambos participantes se sitúan en un mismo plano. Por razones de seguridad e higiene emocional, la asimetría radica en el acceso a recursos y en la capacidad de gestión durante la sesión.
En este módulo abordamos las técnicas y herramientas que permiten a ambos participantes gestionar esta asimetría funcional de manera eficiente, segura y coherente.